Biografía
Tinta de cicatrices.
Ángel Pérez Torrescusa escribe desde Castro Urdiales, Cantabria una obra atravesada por la resiliencia, la fantasía, la memoria familiar y el amor que aprende a renacer.
Nacido en Extremadura y criado en el País Vasco, encontró en la escritura una forma de mirar las marcas sin convertirlas en condena. La dislexia no detuvo su vínculo con las palabras: lo volvió más físico, más atento, más propio.
Su literatura cruza dos territorios. La poesía de las heridas que brillan, en El amor del Fénix, setenta y dos poemas que van de la ceniza al vuelo. Y la fantasía de los bosques que respiran, en Los Portadores del Ojo Verde, donde quince criaturas de ochenta centímetros sostienen el equilibrio de la tierra.
En sus libros el sufrimiento no se glorifica ni se borra: se transforma en una materia narrativa que acompaña al lector.
Sus historias nacieron también en la intimidad familiar, junto a sus hijos. No es casual que la novela trate de un abuelo, un padre y un nieto unidos por lo mismo.
«Escribo porque hay heridas que necesitan convertirse en tinta.»