Renacimiento · El amor del Fénix
Instante dorado
Mira cómo brilla el sol cuando nace del horizonte, que apenas podías ver hace un instante. Míralo. Que yo prefiero ver tu cara mientras el sol convierte el agua en oro. Los destellos que rebotan en tu mirada, entre oro y joyas iluminada. Nado en la abundancia de belleza desbocada. Dos barcos cruzan la madrugada, dos estelas dibujan nuevos bailes en el agua. Que el sol sube y ya calienta tu cara, que de oro pasó a ser rosa fresca de la mañana. Déjame guardar este instante en mi memoria, que el viento no diga nada, que solo sople para hacer más fresca la mañana. Que el verano no se acabe. Quizás sea mi corazón luchando para que nunca te falte calor.
Para alguien concreto
¿Este poema es para alguien?
Se lo mando con su nombre escrito a mano en la primera página. 173 páginas, 72 poemas: tapa blanda 14,00 €, tapa dura 23,00 €.